pauribacaudfans | 24 Agost, 2006 14:33
el paje | 29/09/2006, 13:50
03 septiembre
PAU RIBA Y DIOPTRIA: 35 AÑOS DESPUÉS
(c) 2006 by J.C. Planells
Como recordó el suplemento Culturas de La Vanguardia del 30 de agosto pasado, este mes de septiembre se cumplen 35 años de la aparición del disco Dioptria de Pau Riba. Concebido como un LP doble en aquel entonces, la "logística" de la casa de discos Concentric demoró algo la aparición del segundo disco, para el que la carpeta del primero ya dejaba espacio. En todo caso, da lo mismo: la aparición en septiembre de 1971 de Dioptria supuso todo un revulsivo dentro de la música catalana o en catalán. Como está aceptado y reconocido, Dioptria es el mejor disco en catalán de todos los tiempos.
¿Y qué pasa con los discos de Llach, Serrat, éste y el otro?, preguntará sin duda más de un despistado. Pues pasa que algunos graban discos que están bien, otros graban discos buenos, y sólo algún genio es capaz de grabar una obra maestra. A Pau Riba le ha tocado ser ese genio, por más que haya quienes le ninguneen o le miren con desprecio por no ser de la ceba. Cada país tiene su genio en uno u otro terreno, y a Catalunya, lo mismo que a Andalucía o a Castilla, le correspondía uno en música pop. Que resulte molesto para algunos, es problema de esos algunos.
Pau Riba apareció hacia finales de los sesenta, cuando el grupo constituido por los Setze Jutges ya había sobrepasado los dieciséis miembros adscritos, o poco le faltaba. Como es más que sabido, Pau se presentó en aquel entonces para ser aceptado por ese grupo, pero tras cantar sus canciones ante algunos de los miembros, fue fulminantemente rechazado por uno que con los años llegaría a ser conseller con Pujol, y que se mostró escandalizado ante lo que cantaba; creo que lo calificó de "ordinario". Del grupo Setze Jutges --grupo de personas que tocaban y grababan sus canciones cada uno por su lado, aunque usando este nombre como "sello identificativo de calidad"-- formaron parte Raimon, Pi de la Serra, Serrat, Llach, Subirachs, Enric Barbat, Espinás, Porter Moix y otros, entre los cuales, como digo, el que sería luego conseller de Pujol. Aunque cada uno tenía su estilo propio y su manera de cantar y sus temas --nada más opuesto que Barbat y Raimon, por ejemplo, o que Espinás y Llach--, todos iban más o menos de finos por la vida y miraban a la cultura francesa como referente. Pero 1967 ya no era lo mismo que 1963, cuando empezó a nacer la cosa ésa, que diría el gandul de Trallero; la música en todo el mundo iba por otros caminos, había habido una (r)evolución que los pilló un poco a contrapié y con la que no contaron, existía el flower power, empezaba el hard rock, el hippismo llegaba hasta Ibiza, la contestación y la contracultura se imponían poco a poco en Estados Unidos y Francia sólo fue un referente en Mayo del 68. Mientras, aquí se admitía como últimos miembros de los Setze Jutges a Llach y Subirachs, es decir, se iba hacia atrás --o se seguía igual-- en vez de hacia delante. En eso, llegó Pau Riba desde Mallorca, nieto del poeta Carles Riba, y cantó sus canciones, provocando, como digo, el enojo del futuro conseller de Pujol y cantante de los Setze Jutges (nadie recuerda sus soporíferas canciones, por cierto, además de que entre los demás del grupo fue el menos destacado, ya ves).
A Angel Casas le encanta preguntarle a Pau Riba sobre esto cada vez que le entrevista, y Pau Riba está la mar de feliz de que le pregunten sobre el tema. Angel Casas, buen crítico musical y fan entregado de Pau Riba, alucina con el hecho de que no le admitieran, y de ahí su insistencia en hablar del tema cuando tiene a Pau Riba delante, para ver si acaba de convencerse de que tamaño despropósito fuera realidad o leyenda. Pau se lo tomó a mal en su tiempo, cosa humana y comprensible, y se dice que les envió una butifarra por mensajero, pero hoy día, en realidad ya hace años, es algo que se la suda literalmente, y no tiene inconveniente en tratarlo con sorna y mofa, esa sorna y mofa tan suya, tan de pasota. Puede que Llach y Raimon y Pi de la Serra y otros (olvidemos a los, ja ja, olvidados) salvaran la patria, pero Pau Riba sigue teniendo el prestigio de ser tan moderno hoy como hace 35 años, y de haber señalado camino.
Lo que ocurrió con Dioptria en 1971 fue que Pau Riba, con su disco, les decía al resto de músicos del país: "Por ahí, tíos". Pero los "tíos" no estaban por la faena, los tíos seguían en su afán salvapatrias. En fin, seguramente era lógico que lo hicieran y era una opción respetable en los tiempos del franquismo: no olvidemos que en esos años, finales de los sesenta y principios de los setenta, se prohibían canciones, recitales... Llach y Raimon y Pi de la Serra competían a ver a quién le prohibían más canciones (ganaba Pi de la Serra sin bajar del autocar, pero Llach iba de víctima/superhéroe a la vez y Raimon tenía el apoyo del Partido, con lo que la cosa acababa en empate técnico: al final, resultó que Subirachs les sobrepasó a todos armando la gorda en un festival de Canet cuando nadie se lo esperaba). (Y todo eso para que, una vez normalizado el país, se les diera a todos la patada en el culo, como han reconocido con bastante --y lógica-- amargura en público y en privado. Ya había Generalitat, ya había estatut, ya no hacéis falta, tíos, vinieron a decirles; y no sólo las "instancias" del país: incluso los propios "fans" les dieron la espalda en buena parte. Pero, fans aparte, la actitud de la Conselleria de Cultura de la Generalitat es una de las cochinadas más grandes que se han hecho con la cultura catalana, negando cualquier apoyo o reconocimiento a esos cantantes. Una cosa es que gusten más o menos, y otra que se les tire en masse al cubo de la basura cultural. Más decencia demostró el patronato de los premios Príncipe de Asturias cuando consideró hace unos años su candidatura para un premio igualmente en masse. A muchos no les hizo gracia porque iba y van de"patriotas" por la vida, pero no veo yo qué tiene que ver la patria con el arte.)
O sea, la gente estaba entretenida con esas batallitas entre músicos y censores, que poco o nada tenían que ver con la música, y en esto que llega Pau Riba y dice: "Por ahí, tíos". Pero, claro, él militaba en otra liga: la del hippismo, el flower power, la contestación social --que no política--, el surrealismo y la contracultura. De hecho, Pau Riba se limitaba a cantar y componer y escribir sus versos como si este país ya fuera normal en pleno final de década de los sesenta e inicios de los setenta. Es decir, Pau Riba se plantó en medio de todos con un par como los de un avestruz e hizo lo suyo.
Para empezar compuso algunas canciones que apenas captaron la atención de unos pocos que vieron algo nuevo allí: algo fresco, diferente, original, rompedor. Luego, con su amigo Jordi Pujol (ojo: nada que ver con el político, era y es un músico de folk-pop que simplemente se llama como el ex presidente, o, en todo caso, el ex presidente se llama como el músico de folk-pop) formó un dúo llamado Pau i Jordi a finales de los sesenta con el que grabó algunos singles y un disco de cuatro canciones con canciones populares catalanas. Pau i Jordi revolucionaron lo que hasta ese momento eran las grabaciones de canciones populares catalanas, generalmente interpretadas con un par de guitarritas y cantadas con voces dulzonas y lentorras, al estilo Falsterbo 3, dicho sea con respeto, o al de Xesco Boix, y no voy a hacer chistes sobre Xesco Boix porque el tema ya cansa. Pau Riba y Jordi Pujol volvieron del revés la grabación de canciones populares, como ellos mismo explicaron en el disco que contenía "La viudeta" y "En Pere Gallerí", entre otras dos: para grabar como siempre, mejor no grabar, venían a decir. Así que llenaron la grabación de instrumentos extravagantes, ruidos de fondo, ritmos frenéticos, y sus voces destempladas y voluntariamente desarmonizadas. El resultado: las mejores grabaciones de canciones populares jamás hechas. Hicieron sólo nueve grabaciones, recogidas muchos años más tarde en un CD de Pau Riba --con canciones de la primera época de Riba en solitario-- titulado Joguines d´epoca i capses de mistos. Inicis no nicis. El dúo se deshizo amistosamente poco después de la última grabación y Pau Riba la lió con Dioptria.
Además de esto, Pau Riba fue animador del Grup de Folk, del que se dice nació como réplica al esclerótico Setze Jutges. Cierto, fue uno más de un grupo tan multitudinario que era imposible su estabilidad y entendimiento. Pep Manubens, que fue a un memorable concierto del Grup de Flok hacia 1969, creo, en el Parc de la Ciutadella, me contó que había tanta gente sobre el escenario que resultaba milagroso que no se hundiera. Cierto, es que eran un montón de gente. Dice la leyenda que haciendo coros con ellos estaba Maria del Mar Bonet, y parece ser que su voz se oye en "Les pometes", una de las grabaciones de Pau i Jordi para el disco Grup de Folk 2; es muy posible puesto que Maria del Mar colaboraba ya en uno de los singles que grabó Riba en solitario, "Els morts de l´any 40". "Les pometes" y "Roseta d´Olivella" fueron las dos grabaciones finales de Pau i Jordi para y con el Grup de Folk, otras dos genialidades, dos muestras de cómo se ha de cantar y grabar la música tradicional, haciendo de ella algo vivo, algo para el público de hoy, no algo mortecido y con aroma a naftalina. Que era así, lo demuestra que nadie ha intentado imitarles, prefiriendo seguir con la versión tradicional.
Dioptria fue un escándalo cuando apareció, no tanto por las canciones sino porque en un texto que Pau Riba incluyó en la carpeta del disco, dedicando el trabajo a una tía y a un abuelo suyos, aprovechó para despacharse (descargarse) a gusto contra su familia. Como era nieto de Carles Riba, se consideró casi una blasfemia lo que dijo, al extremo que la pudorosa casa de discos incluyó asustada una larga nota al final del texto de Pau Riba diciendo que ellos no tenían nada que ver con las opiniones del señor Riba y que cada familia es un mundo y bla bla bla. Yo, personalmente, tomo partido por Pau Riba no sólo como admirador, sino porque sé la suciedad que alberga a veces una familia y lo jodida que puede llegar a ser la manera en que te tratan o tratan a los que quieres. Pero escándalo familiar aparte, el disco presentó formas musicales novedosas, inéditas entre nosotros, rompedoras. Además de la calidad de los textos, la originalidad de los mismos, estaba la propia música: "Noia de porcellana" fue lo que se dice un "clásico al instante", y aún lo sigue siendo (faltaría más), pero canciones como "Kithou" o "Ars erótica" prefiguraban unos toques de rock duro y casi pre punk, que apenas nadie había hecho entonces y tardarían en hacerse. Y suenan tan frescas hoy como hace 35 años, y esto, amigos, no es ni frecuente ni normal. Claro que Riba se rodeó de músicos excelentes para la primera entrega de Dioptria: Toti Soler, un guitarra solista genial y curtido en grupos y como acompañamiento en conciertos; Jordi Sabatés, teclista y compositor de renombre; pero también Albert Batiste y Jaume Sisa anduvieron por ahí. La sorna de Riba se hacía evidente en "Rosa d´Abril", una canción asimismo de un romanticismo trasnochado tanto en texto --haciendo mofa de la popular rosa del día de Sant Jordi-- como en música; su lado poético asomaba en "Helena, desenganyat", un tema inesperadamente sobrecogedor, propio de un compositor adulto y bregado. Este disco, grabado en un momento de magia e inspiración, sigue siendo hoy día la admiración de cuantos lo descubren por primera vez, y no sólo catalanes con o sin cebolla, sino gentes de todo el mundo, donde no existen ni gustan las fronteras, sino sólo interesa la música, el sonido: el arte. "Por ahí, tíos", dijo Pau Riba a la gente en 1971 con su disco, pero nadie le hizo caso. A la postre, Dioptria sigue fresco, vigoroso, actual, vibrante, lúcido, irrepetible. ¿Realmente lleva fecha de 1971 o de la semana pasada? ¿O de la que viene?
Los genios no necesitan hacer genialidades a cada momento. Posteriormente, Riba grabaría otros discos, como Licors, Jo, la donya i el gripau, Amargacrisi, sin temas excepcionales, pero manteniendo la lógica musical que ha tenido siempre, la coherencia y su estilo de escribir versos, esa burlona amargura, esa poética triste y ácida, esa música con reminiscencias de folk y de rock. Y como quien no quiere la cosa, aprovechó para componer una de las mejores canciones en catalán de todos los tiempos: "Es fa llarg d´esperar", que Maria del Mar Bonet grabaría también en su disco Alenar. Una muestra más de que el que tiene talento lo saca cuando le da la gana, no cuando quiere la casa de discos, y que no por grabar un disco al año se es mejor que los demás.
Riba tiene seguidores, pero no herederos. Jaume Sisa, por ejemplo, es el único que entendió lo del "Por ahí, tíos", aunque en otro estilo, el suyo propio; Sisa ya había tocado con Riba en Canet y en algunas grabaciones, y pronto dejó asomar sus preocupaciones galácticas, como él decía. Era otro que cantaba y componía como si este país ya fuera normal. Que aquello pilló por sorpresa incluso al propio régimen franquista y sus censores, lo demuestra que ante la estupefacción de Raimon, Llach, Pi de la Serra y otros héroes de la patria, Sisa tuvo el más que dudoso honor de ver prohibida en Canet su canción "Qualsevol nit pot sortir el sol", canción que era simplemente un recitado de héroes de ficción infantiles: Carpanta, El Capitán Trueno, Blancanieves, Guillermo Tell... Angel Casas tampoco ha podido asimilar esta prohibición, en realidad, nadie la ha podido asimilar, y quizá no debe explicarse en clave de texto: es probable que el régimen franquista, que estaba hasta los cojones de los héroes de la patria catalana, que se lo pasaban de coña escribiendo canciones quizám simplemente para que se las prohibieran, con lo cual les hacían a su vez el juego, decidieran hacer un escarmiento también entre quienes "pasaban" de ellos, o sea, los hippiosos y ácratas, Riba y Sisa. Como Riba no bajaba de su nube de porros y de su Acracia, la tomaron con Sisa, embajador galáctico en Acracia, a fin de dejar claro que ellos, o sea Sisa y Riba, podían actuar como si este fuera un país normal, pero que de normal nada y de Acracia menos todavía, por tanto, te jodes y no cantas tu canción en Canet. Dudoso honor al que Sisa se la trajo floja, como era de esperar en él; prometió que formaría un conjunto en que todos sería chicas, menos él que cantaría. Ahí sus huevos.
Pero, con la salvedad de Sisa --con su universo propio--, algunos han querido reconocer a grupos del "rock catalán" surgido en los años noventa como los herederos directos de Pau Riba: Sau, Sopa de Cabra y un largo etcétera. Pues no. Pueden gustar más o menos, pero sus modelos son el british rock u otros, pero no tienen nada en común ni musical ni poética ni ideológicamente con Riba. Riba es un genio, y los genios no tienen herederos ni imitadores, porque su estilo desconcerta, es rompedor, no corresponde a "lo de antes" y no está bien visto por "los que cortan el bacalao", llámense Setze Jutges o censura franquista. No deriva de algo concreto, sino que crea. Ellos marcan el camino, pero por lo general nadie se atreve a ir por donde ellos han señalado. Y al final, se quedan solos.
Pau Riba, le guste o no, es una leyenda, un hito musical y lo mejor que le ha pasado a la canción en catalán en este país desde 1963. Ha habido muchos cantautores, se han grabado buenos discos, ha habido gente interesante, y también gente buena que ha sido ninguneada (el gran Enric Barbat, por ejemplo), gente sobrevalorada (¿pongo nombres?), grabaciones notables y gente que ha hecho patria y tal, y gente que ha cantado por cantar y nada más. Pero sólo hemos tenido un único genio musical; afortunadamente, son bastantes los que son conscientes de ello. Pues menos mal. Y a celebrarlo.
Uri | 07/09/2006, 17:07
pol riveil | 07/09/2006, 16:52
Uri | 07/09/2006, 16:31
pol riveil | 07/09/2006, 14:06
Uri | 07/09/2006, 08:26
Uri | 07/09/2006, 08:22
j | 06/09/2006, 22:53
Mussol | 06/09/2006, 19:10
un | 06/09/2006, 18:09
Uri | 06/09/2006, 16:29
un | 06/09/2006, 13:38
Uri | 05/09/2006, 16:18
pol riveil | 05/09/2006, 12:09
Laura | 05/09/2006, 09:05
pol riveil | 03/09/2006, 16:05
joan | 02/09/2006, 20:13
pol riveil | 02/09/2006, 16:46
La dona estàtica | 01/09/2006, 20:36
un | 31/08/2006, 21:09
BENVINGUTS A BORD. Anirem mar endins fins a perdre el món, sobre l'aigua verda, sota el blau del cel.... Volem que aquest blog sigui de tothom i que l'anem fent entre tots, és per això que els vostres comentaris i aportacions són i han de ser vitals. Llegiu el que us vingui de gust, tafanajeu...però sobre tot no us talleu a l'hora de dir la vostra, que no es digui que ja ens hem ofegat, perquè no ho farem.
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Cançons tradicionals
PAU VII | 30/09/2006, 11:33
Voldría tractar d'enriquir la part de les cançons tradicionals del fenomenal escrit que ens dedica EL PAJE al que vull felicitar ademés pel seu esforç de col.laboració amb nosaltres.
Simplement era apuntar que ademés de totes les cançons que feia amb en Jordi Pujol, ni han, al menys dues, gravades en solitari: La Lluna, la pruna (Jo, la Donya i el Gripau) i Sol Solet (Electroccid, Acci, Alq.....) La primera entra dintre del pot del folk catalá diem-ne modernitzat, actualitzat o apaurribat, pero el Sol Solet es la transformació sublim, inmensa, d'una senzilla cançoneta infantil en el mes pur hard/ROCK. Això té mèrit.