Pau Riba Cau de Fans

PUGEU A LA BARCA QUE NAUFRAGAREM...

PAU RIBA "El Maduro" 4arta part

pauribacaudfans | 14 Novembre, 2006 13:17

-Siempre he pensado que era una pena que no cantases y trabajases más las canciones formenterinas y post-formenterinas, la música simbólica-poética-trovadora, semi-acústica. Me gustó mucho la parte de eso que hubo en Bada-lona. ¿Vasa dedicarte a este tipo de rollo?" A mí es lo que más me gusta de tu repertorio y lo sacas muy poco. ¿No te has flipado demasiado con eso de que eres un rockero? ¿Te lo crees de verdad?

-Yo, es cierto, antes era un aprendiz de rockero. Ahora soy un rockero porque rock es todo. Sí, claro, también se puede hacer música sinfónica pura, o música angelical con orquesta de cámara. Pero el rock es el lenguaje básico de nuestro momento. En definitiva rock quiere decir roca, cosa contundente, angulosa. Quiere decir marcar unos tiempos básicos con unos instrumentos básicos. Encima de esto, combinándolo como quieras puedes hacer lo que quieras.

-¿Incluida la música simbólico-poética de la que te hablaba?

-Sí, sí. Aquellas canciones del periodo formenterino y del inmediatamente posterior son de lo mejor que he hecho. Al volver a Barcelona monté un grupo para tocarlas. Con batería, flauta, violín, bajo, guitarra eléctrica y acústica. Pero aquello sólo era un ensayo. Era el primer grupo que montaba, no teníamos experiencia de grupo. Duró poco. Problemas económicos, técnicos, personales, etc. Aquella música se puede tocar sobre la base del rock, pero hay que tocarla muy bien. Y lo haré. Hasta ahora he estado utilizando las viejas canciones protestonas y criticonas porque eran las más adecuadas para entrar en el campo de batalla, para aprender, para asimilar el lenguaje rock. También las he usado hasta ahora porque hasta hace poco no he cambiado realmente de rollo.

-¿De qué rollo a que otro rollo has cambiado?

-Antes era todo el asunto pre y post LSD, la rebeldía, la crítica, cósmica si quieres, pero rebeldía. He estado tirando de este rollo hasta hace poco. Ahora he cambiado radicalmente. Ahora tengo todos los datos que necesitaba conocer para poder enrollarme como quiera, con mi música, con todo el simbolismo poético, como tú le llamas, poder enrollarme y poder sacarlo, elaborado, comunicable, a través de las formas adecuadas: con la técnica musical que se necesita, con la organización del espectáculo más conveniente, etc. En realidad el cambio es también el cambio de la juventud a la madurez. La juventud pasa de todo v debe hacerlo así. Para aprebder, para monntar una historia valida, primero hay que empeñar, vacilar, investigar, no ligar nada. Hasta que ligas algo lo elaboras y empiezas a intervenir de cara a fuera, empiezas a dar cosas hechas, es un rollo mas altruista, mas dedicado a los otros. Yo ya he pasado por todos los lios esos, los conflictos de todo tipo, la pasada perdida, etc. Es como si vives en una csas y estás flipado y no ligas nada y luego, en la misma casa, con los mismos muebles, te enrollas de otra manera, la utilizas de un modo nuevo. Claro que la juventud y el no ligar nada puede durar tres años o quince años o los que sea.

-Vale. Pero volviendo a la música y al rock. Has hablado de inexperiencia, de falta de medios, de falta de salidas, de una historia larga y difícil para llegar a conocer todos los aspectos del asunto. Pero hay una cor,a rara en todo esto y es que el disco Dioptría, el primero que sacaste hace casi diez años, está muy bien considerado. A la gente le gusta. Y el grupo, el acompañamiento, los arreglos están bastante bien. ¿Cómo pudo salir así si estabas al principio del largo camino?

-Fue un producto especial, una feliz casualidad, en una época en la que las felices casualidades eran posibles porque había bastante buen rollo entre los pocos que nos dedicábamos al asunto. No fue una obra mía solamente. Fue una obra conjunta. Yo, el Toti Soler, el Escalas, el Sabatés... Una conjunción milagrosa pero irrepetible. Después vinieron los problemas con músicos, principiantes, como yo mismo lo era entonces. Los músicos profesionales no podían tocar conmigo porque yo me llevaba un rollo propio muy fuerte y en cambio técnicamente no podía controlar el asunto. Ellos se iban cada uno hacia sus rollos y la idea quedaba desmontada. Se me comían. Y los principiantes no llegaban a alcanzar el punto que yo quería. El problema de todo músico es hacer entender su fantasmagoría propia. La mía es complicada porque además quiero que sea algo común a todos, algo que no sólo me explique a mi mismo sino que abra puertas a otro rollo para todos. Yo busco la conjunción entre la simbología cósmica-la música-la organización-la gente. Hasta ahora no he superado los problemas que presenta esa combinación difícil. Ahora tengo los datos del problema.

CONTINUARÁ...

 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb